Eredi Zucca: de la barbería milanesa de 1652 a la perfumería nicho

Hay marcas que se explican por una fecha y otras que se explican por una calle. Eredi Zucca es de las segundas. Alrededor de Via Bigli, en pleno centro de Milán, su historia sitúa desde 1652 una barbería que fue lugar de encuentro, y en el número 21 de esa misma calle vivió, a finales del siglo XIX, un joven Albert Einstein.

Ese cruce de oficio, conversación y cultura es el punto de partida de una firma italiana que acaba de incorporarse a nuestra selección de perfumería nicho. Hoy tienes diez de sus perfumes en Fisence, y son de los que conviene conocer por su historia antes de olerlos.

Milán, 1652: la barbería de los Zucca

La casa cuenta su origen como una historia y reconoce que una parte es leyenda: la de la familia Zucca y la de los barberos que trabajaron bajo ese apellido en Milán entre los siglos XVII y XX. Todo empieza en 1652, cuando Carlo Antonio Zucca abre su barbería en una ciudad bulliciosa, de calles estrechas, piazzas llenas y arquitectura gótica y renacentista. Entonces el barbero era una figura central: además de cortar el pelo y arreglar la barba, hacía pequeñas intervenciones médicas y dentales.

Carlo, hijo de barbero, quería algo más que un negocio de servicios: un sitio donde los hombres se reunieran a conversar, discutir de política o simplemente descansar un rato. Se dice también que fue de los primeros en usar jabones y aceites perfumados para la barba, un lujo poco habitual en su época. No se puede comprobar, pero explica muy bien por qué una barbería acaba hablando de perfume.

Los siglos siguientes añadieron capítulos que la marca cuenta siempre con prudencia: un local frecuentado por intelectuales y patriotas durante las Cinco Jornadas de Milán, otro convertido en dispensario durante el cólera de 1854, otro abierto a la electricidad en plena modernización de la ciudad. De ahí el apodo que la familia habría ganado: la barbería de los milaneses.

Hoy Eredi Zucca recupera ese legado como homenaje a todos los barberos que trabajaron bajo el apellido Zucca. Quiere devolver al presente la experiencia de una barbería de verdad, con citas con maestros barberos en Milán incluidas.

Del sillón de barbero al frasco

El paso de la barbería a la perfumería es menos un salto que una continuación. Un barbero siempre trabajó con aromas: el jabón de afeitar, la loción, los aceites, el cuero del sillón, la madera del local. Eredi Zucca ha tomado ese universo y lo ha convertido en una colección de eaux de parfum que, según la propia marca, parte del Milán de las viejas barberías, con una referencia precisa a la ciudad o a su historia en cada una.

Son perfumes nicho para hombre elaborados con materias primas seleccionadas y pensados para durar más que una moda. Siguen la estructura clásica de tres tiempos (salida, corazón y fondo) de la perfumería artesanal italiana.

El camafeo: un Milán de retratos

Cada frasco lleva en el cristal un camafeo dorado con el retrato de una figura que ayudó a definir la identidad cultural e intelectual de Milán. Leonardo da Vinci da cara a Ultima Cena, Caravaggio a Narciso, Giuseppe Verdi a Cuoio, Alessandro Manzoni a Veritas, Filippo Tommaso Marinetti a Novecento, Ludovico il Moro a Tabacco, Gian Galeazzo Visconti a Duomo y Napoleón Bonaparte a Vetivero.

Los dos lanzamientos más recientes miran a otros personajes: Santo rinde homenaje a San Ambrosio, patrón de Milán, y Ventuno a Albert Einstein y a los años que vivió en el número 21 de Via Bigli, entre 1894 y 1900.

Diez perfumes, tres maneras de leer Milán

Diez eaux de parfum de 100 ml. Los hemos agrupado como se agruparían los clientes de una barbería: por lo que van buscando.

El oficio: del sillón de barbero

Cuoio es el cuero oscuro de los sillones de barbería: bergamota, lirio del valle, vetiver y jazmín abren paso a una base de benjuí, guayaco, abedul y sándalo. Tabacco trabaja las hojas de tabaco con pachulí, canela de Ceilán y resina de Tolú, bajo geranio y bergamota de Calabria. Duomo apuesta por el ron de laurel, un clásico de las barberías, con lima, canela, clavo y una base de vetiver, musgo de roble y gamuza. Vetivero es la versión más verde y terrosa: pomelo, helecho, madera de cachemira y almizcle blanco sobre sándalo, vetiver y mirra.

La ciudad: arte, rosas y resinas

Narciso es, según la marca, la pieza más floral de la línea: bergamota, pomelo y naranja al abrir, lirio y jazmín en el corazón, y una base de benjuí, oud, mirra y cedro. Ultima Cena es la composición más compleja de la colección, construida con materias primas poco habituales: geranio egipcio, rosa y pimienta rosa, con pachulí, incienso y almizcle. Santo abre con bergamota, pimienta negra y elemí, sigue con cedro, vetiver y pachulí, y se cierra con olíbano, mirra, cuero y almizcle: un incienso que pierde la rigidez del ritual.

Las ideas: del siglo XX a la intuición

Veritas es la de intención más directa y contemporánea: pimienta rosa, cardamomo y nuez moscada, iris, helicriso y cachemir, ládano, vetiver e incienso. Novecento rinde homenaje a los años que dieron forma a la modernidad milanesa, con semilla de zanahoria, cardamomo y lavanda, cedro y pachulí, y un fondo de ambrettolida, ambroxan y almizcle. Ventuno empieza en el instante previo a la intuición: bergamota, clementina, limón y un acorde de té verde que da transparencia, magnolia y flores blancas en el corazón, y una base de pachulí, cedro y almizcle.

Qué hace especial a Eredi Zucca

Tres cosas. La primera, una herencia que no sale de un departamento de marketing: la marca la cuenta con el cuidado, y la honestidad, de señalar dónde acaba el documento y dónde empieza la leyenda. La segunda, el objeto: vidrio facetado, una corona escultórica grabada con el nombre y la fecha, y latón envejecido que abraza el frasco como un pequeño pedestal. La tercera, la mirada: diez perfumes que no buscan sonar a la moda del momento, sino a Milán.

Detrás hay varias manos. Según las fichas de Fisence, cinco de los diez perfumes (Tabacco, Ultima Cena, Narciso, Cuoio y Vetivero) los firma el perfumista Blaise Mautin; Nanako Ogi firma Novecento, Luca Maffei firma Veritas y Urban Scents firma Duomo.

Eredi Zucca en Fisence

Ya puedes descubrir la colección completa de Eredi Zucca en fisence.es, con diez eaux de parfum de 100 ml desde 250 €. Si no sabes por dónde empezar, déjate guiar por lo que más te atraiga: el sillón de barbero (Cuoio o Tabacco), el Milán de los museos (Narciso o Ultima Cena) o las ideas (Veritas o Ventuno). Y si quieres seguir explorando, tienes el resto de nuestros perfumes de autor.

Una barbería de 1652 no cabe en un frasco. Pero con un camafeo dorado y un buen vetiver, se le acerca bastante.